27/7/08

Alondra de día, jardinera de noche


Bella y enigmática esta alondra mia (que ya duerme a pierna suelta), de la que hoy vamos a conocer una faceta más: su entusiasta dedicación al mundo de la jardinería. Una de sus mayores cuitas en las últimas semanas es el misterioso caso del geranio que no florece, después de los muchos mimos y cuidados que ella le ha dispensado. Desde que ella lo cultiva, el geranio tiene maceta nueva, más tierra, compost y mayor frecuencia de riego; hasta lo ha librado de carga innecesaria con una meticulosa poda. ¡Y el muy villano no le ha dado ni una sola flor! Así son los hombres... Bueno, eso no venía al caso ni me correspondía a mi decirlo. Más te vale, alondra, hacer lo que un servidor en su día, cuando era responsable del bellaco arbusto: regarlo de pascua a ramos, nada de poda ni mimitos, la maceta y la tierra de toda la vida... ¡y qué flores daba entonces! Y mientras, hacer un@ lo de la foto de la izquierda: ponerse al sol a hacer la fotosíntesis.




23/7/08

Efectivamente, es alondra


Hoy no echaron Shin Chan y La Nena aprovechó para ver en la tele un concurso de una pandilla de mozalbetes que pretendían a dos jovenzuelas pechugonas (reproduzco una apreciación de La Nena). Luego se tomó un té y procedió a recoger ropa del tendal. La mención a esto último podría parecer una banalidad si no fuera por la ocurrente y particular forma de transporte elegida por mi amada. Es lo que explica esta instantánea, que más parece la preparación del carnaval del año próximo o una forma bizarra de abrigarse, impropia de las temperaturas de esta época del año.

La frase del globito es una de las favoritas de La Nena (un día lo explico con más calma): la que confirma su condición de 'alondra' que se recoge temprano para levantarse con el amanecer. Bueno, me matará o se vengará vía blog, quién sabe.

20/7/08

La vida es una (tele)comedia

La viñeta que reproducimos sobre este texto constituye un 'gag' cómico habitual desde hace unos meses entre nosotros. Explicar de dónde viene el absurdo juego de palabras que conduce a que Alondra me llame con el apelativo cariñoso 'Puchini', y yo responda automáticamente entonando siempre el mismo y falso remedo de aria operística no es fácil de explicar. Es difícil. Pero seguro que mucha gente practicáis lo de las 'bromas particulares': sketchs repetitivos de carácter absurdo que nos hacen comportarnos como en las telecomedias. Bueno, al final todo puede ser tan sencillo como que ella se dirigía a mi con el apelativo cariñoso 'puchi'; pero un día, le aplicó la mutación 'puchini', que a mi me evocó automáticamente al afamado compositor de ópera italiano de homófono apellido (Giacomo Puccini), y como guiño ocurrente entoné un falso estribillo musical con tono de tenor... En fin, os invitamos a que nos mandéis vuestros propios sketchs caseros.