Hace ya algunos fines de semana que nos dio por aventurarnos por esta senda, entre Tuñón y Entriago, y estamos encantaos. La Alondra suele ir en cabeza de carrera, porque su bici tiene timbre y conviene advertir a los muchos paseantes de nuestra cercanía. Bocadillos y algo para beber son muy recomendables. A la ida hay que pedalear un poco, pero la vuelta es una fiesta relajada para las piernas. Es un recorrido nivel 'chepo' (mi nivel), que algunos padres y madres (sant@s ell@s) lo hacen remolcando a sus pequeñuel@s.
26/10/08
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